No eres el primero

En la última entrada me preguntaba donde estarán otros como yo, que estén pasando por luchas similares, buscando al sobriedad sexual y mediante mi devocional Dios me respondió algunas de mis dudas basado en el versículo Eclesiastés 1:9-10

1. Nuestras luchas no son únicas

No eres el primero ni el último en luchar con tu inmoralidad sexual, yo lo hago, tú lo haces y así habrán un millón de otras personas que en distintos momento en el tiempo lucharon contra la carne para agradar a Dios. Algún de manera pública, otros en lo profundo de su ser, pero saber esto es bueno, porque quiere decir que Dios ya a tratado y sanado a ex-gays, para Dios no es nada nuevo, no significa que sea algo correcto porque siempre a pasado, si no que hay esperanza en Cristo para nosotros.

2. No es por nuestras fuerzas

Es algo que me repito a menudo, para no olvidar donde debo poner mi mirada, no es por lo mucho que pueda cuidarme, o que tan alejado del mundo pueda estar, si no es que tan cerca estoy de Dios, que tanta fe tengo para creer en sus promesa y su palabra, y eso no lleva la punto 3:

3. Dios es FIEL

Aún sientas que no puedas resistir la tentación, aún cuando crear que tu concupiscencia te domina y estas a punto de entregarte a la carne y ver pornografía, hablarle algún chico guapo, hacer cruising o ligar por internet, recuerda que Dios es FIEL! Él a prometido no dejarnos ser tentado más de lo que podamos soportar, pensarás que no es así, pero recuerda que Dios es FIEL! Él no prometio una vía de escape.. TOMALA! es su palabra la que nos dice esto en 1 Corintios 10:13-14, ¿Crees realmente lo que su palabra dice?

Muchos pedimos en su momento (y con lagrimas lo digo) que Dios nos quite esa tentación y luego nos frustramos y reclamamos porque así no pasan las cosas pero su palabra nos dice «Bástate mi gracia» — 2 Corintios 12:9, como mencionaba recién, Dios prometió una salida y aunque parece válido pedir que elimine la tentación en nosotros, no es lo que nos deja su palabra. Aprendí a pedir santidad, fortaleza y paciencia, dejar de enfocarme en el problema, en lo negativo me costó años, hasta que entendí (como ya lo he mencionado creo) que esta lucha es solo una parte de mi vida, no me define como tal, no te define como persona, yo soy más que un ex-gay que lucha contra la inmoralidad sexual, soy un Hijo de Dios. Lleva todo en oración, recuerda buscar la fuente correcta del problema, tu problema no es que tienes atracción a alguien de tu mismo sexo, eso es la consecuencia de algo más profundo, necesidad de afecto? compañía? aceptación? amor? propósito? Lucas 11:9-13

Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios

– 1 Corintios 6:20

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