La carta Nº13 en algún momento pensé escribirla, aunque no en este contexto, Dios así lo quizo, a su forma y a su tiempo; no te miento que es dolorosa escribirla, como si la tinta saliera de mis propias venas, porque esta carta es tan tuya como mía. La escribo por que Dios así me lo ha mandado, escribir una carta de amor a la persona que más amé, una manera de perdonarme, perdonarte y pedirte, nuevamente, perdón por mi falta de amor. No sé como ha sido este tiempo para ti, pero quiero pensar que de la persona que conocí, hoy renace para amar el doble, entregar el doble, sacrificarse el doble y seguir santificando su vida al doble con la insignia que has llevado siempre de ser radical para Cristo. Mi único compromiso contigo es de seguir orando por ti como lo he hecho todos estos años, de que puedas seguir adelante, afirmándote de nuestro Señor, decidiendo siempre en pos del evangelio; espero sigas teniendo esas ganas de comerte el mundo, trabajando en la vida de las personas, dispuesta a dejarlo todo en pos de seguir la voluntad de Dios, no permitas que nada en la tierra te ate, ni pierdas el norte de la voluntad específica que Dios tiene para contigo, recuerda que las batallas más grandes se ganaron de rodilla, gózate cada día de las bendiciones que Dios te da, sonríe más y Don’t Forget The Plan. Felices 28.




