Hace unos días escribía acerca del llamado de Dios sobre las misiones, y estuve orando, investigando y leyendo sobre las misiones en el mundo, como existen muchas organizaciones que motivan y tiene distintos proyectos de evangelismo para adultos y jóvenes, descubrí que existe una zona rectangular que comprende África y Asía central, donde son las zonas más complicadas para predicar el evangelio y donde menos cristianos hay debido a la persecución y otras religiones como el islamismo, que frenan el avance del evangelio.
Leía La pequeña gran mujer en la China un escueto relato de Gladys Aylward y su trabajo en el campo misionero de la China libre, reflexioné luego acerca de Arabia, después de ver la nueva película de Aladdin, pero hoy, hoy me llegó un mensaje por medio de Instagram que decía:
Oye. Me acordé de ti, te cuento, estamos empezando a planificar un viaje a Uganda, nuestros planes son febrero 2020, dos semanas, para que lo lleves a Dios en oración y te muestre si es su voluntad que vayas.
Entonces mi corazón comenzó a latir a mil, sólo vino a mi mente «no puedes servir a dos señores» (Mateo 6:24) Dios está probando mi corazón, confirmando mi llamado, y frente aquello me repetí, «Señor, donde quieras que yo valla, allí iré«. Tengo por poco todo lo que se relaciona al mundo, quisiera viajar por el mundo, pero esparciendo el evangelio, quisiera acampar, pero en alguna tribu que no conozca de Cristo. Ese mismo día se enseñó en la iglesia «El señorío de Cristo» (Lucas 4:46) ¿Qué mas puedo decir? Espero que Dios pueda confirmar si es su voluntad ir, o un primer paso para prepararme a salir a misiones.




