Dos años y más, pasan por mi cabeza, aquello que fueron mis mejores recuerdos y más grandes dolores, con quien sería mi «ayuda idónea». Se conversó y damos términos al que una vez fue el proyecto de vida juntos.
Fue un año para el olvido, uno oscuro en mi historia, pero no quiero centrarme en eso, ya no quiero seguir con la pena y sufrimiento, estoy cansado de llorar por algo que no fue. Gracias a Dios tengo buenos amigos que me soportan y alientan en estos momentos, aún cuando quiero estar solo, cuando me aparto a mi habitación, ellos vienen sin llamarlos, gracias Dios por aquellos, que son bálsamo en tiempos de angustia.
Dios confío en ti, en tus planes, aún cuando mi noviazgo no haya funcionado, aún en el dolor, confío en ti. Tus caminos son más altos que los míos, y para quien que en ti confía, todas las cosas ayudan a bien. Señor no puedo más que amarte.
Amiga mía, mis mejores deseos para ti, que Dios ponga en tu camino al varón indicado, yo seguiré por el mío buscando a mi gladiadora.




